Solo tuvimos una noche

Solo tuvimos una noche, una noche juntos y nuestra última. Una noche con pólvora, acordeones y ojos. 

La tuve una noche y le susurraba: preciosa. 

Una noche de negro, ambos, los ojos también, el pelo, el vino, ámbar el negroni.

Cada minuto fue nuestra, y cada segundo siguiente: del aire, del recuerdo, del olvido. 

Tal vez fueron muchas más, pero solo recuerdo esa noche. La noche en la que más la amé. 

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