Ya no más

No me gustan muchas cosas de mi vida, siento que no supe diseñar mi felicidad, no me siento bien.

No encajo, perdí mi puesto, perdí mi horizonte, perdí mi cielo.


Me aburro con frecuencia,
siempre debo vivir con lo que me tocó, siempre tengo que crear

para ayudar a los demás.

Siempre comparto mis pensamientos, mis ejecuciones, regalo mi paz.

Nadie valora mi paz, nadie valora mis ideas.

Sólo amo a mi gata, sólo ella me escucha, sólo ella me mira.

Odio ese puto martillo que suena encima de mi techo.

Odio haberme entregado a mi automedicación,

odio tener que vivir una vida que me toca por no preocupar de más a mamá.

Nunca pude elegir, a pesar de las opciones, me condicionaron a no elegir.

Me condicionaron a chocar contra todo.

A conseguir mis cosas a escondidas, como si hubiera nacido malo, me cambiaron el anhelo por la culpa.

Odio ser feliz sólo cuando nadie habla, cuando el sol está lejos, cuando las demás mentes se apagan. 

Me odio por no haber sido valiente, me detesto y me siento lástima por ser un charlatán, en mi cerebro no caben más enseñanzas ¿Ya para qué? ya soy un viejo, lento y barrigón.

No quiero saber de psicólogos, no quiero saber de psiquiatras, sólo quisiera matar esta versión aburrida de mí. Quisiera acabar ya con este deseo de querer irme a la mierda. 

Quisiera poder ser libre al fin, sin prejuicios, sin juzgamientos, sin tener que agradar a nadie, sólo, mis ideas y la gente que cree en mí, no más, no necesito más, no necesito este frío, no necesitaría aferrarme a labores aburridas, no necesitaría de ninguna inteligencia artificial porque me tengo a mí, tengo mi propósito, mi arte, mi dinero. 

Estoy mamado que me exijan algo que no soy, me vale chimba.

Estoy triste por haber gastado tanto tiempo sirviendo a una cantidad de personas que nunca me valoran. Y ya no me interesa. Ya no quiero agradar ni servir a nadie. Ya no quiero jugar a aparentar ser del montón. No soy como ellos, no siento como ellos, no escribo como ellos y no me interesa ser como nadie. Añoro volver a ser yo, a reencontrarme.

Me encantaría que nadie pueda ya contar conmigo.

Que se las arreglen sin mí, que simplemente se alegren con mi presencia

y que no esperen más a cambio. Ya no puedo dar más.

No me importan sus traumas, no me interesan sus vacíos, ni su historia, así yo haga parte de ella. 

Estoy cansado de luchar contra mis propios deseos, contra mis propios sueños, contra mis propios caprichos. Contra lo que me podría hacer feliz. Me detesto cuando paso tanto tiempo encerrado, inmerso en un mundo digital, frío, azul y magnético. 

Detesto como pretende funcionar la humanidad, como si viniéramos al mundo por los otros. Cuántas vidas perdidas, cuántos amores esperando ser algo. Cuántas ideas divagando encerradas en un bus por horas. Qué maldito sistema, que detestable el Statuo Quo. Lo elemental pasó a ser lúdico y me resisto radicalmente a esa porquería. 

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